No a la Operación Chamartín

Javier Olano

Desde que el pasado 2011 se retomara el famoso proyecto Operación Chamartín, tras llevar parado desde que se hiciera el primer concurso por el ayuntamiento en 1993, parece que el proyecto de urbanización del norte de la ciudad de Madrid sigue adelante bajo el nombre de Distrito Castellana Norte. El mismo consiste en la renovación del norte de la capital, mediante la remodelación integral de la estación de tren del mismo nombre y la urbanización de la zona, incluyendo zonas residenciales y un parque empresarial con varios rascacielos como los de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid.

El gobierno de Ana Botella intentó aprobar el Plan Parcial a escaso mes de las elecciones municipales de mayo, pero se retractó y la votación se pospuso.

Los esfuerzos de la promotora en dar a conocer el proyecto han sido múltiples, sobre todo desde que el pasado 30 de enero, el consistorio, dirigido entonces por Ana Botella, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González y la ministra de Fomento, Ana Pastor, firmaran un acuerdo para llevar a cabo la operación, que requiere de varios concursos y aprobaciones legales por parte de las tres administraciones. Uno de los principales, como marca la ley del suelo, es la aprobación del Plan Parcial presentado por la promotora, que requiere de un proceso de revisión antes de ello por parte del Ayuntamiento. Este acto de revisión fue aprobado por la Junta de Gobierno el pasado 19 de febrero. Todo ello,  mientras se espera la inminente entrada en vigor a lo largo de 2016 de la nueva ley de Contratos de la Administración Público por una directiva europea, y cuyo anteproyecto de ley fue aprobado por el Consejo de Ministros el pasado abril.

El gobierno de Ana Botella intentó aprobar el Plan Parcial a escaso mes de las elecciones municipales de mayo, pero se retractó y la votación se pospuso. El nuevo consistorio municipal, liderado por Manuela Carmena, ha decido posponerlo hasta después de las elecciones legislativas del 20 de diciembre. Aunque según el concejal de Urbanismo, José Manuel Calvo, la idea es aprobarlo en febrero, con las oportunas reformas, después de que se aprobara abrir un mesa con las  distintas organizaciones de afectados, como la FRAVM (organización que agrupa a las asociaciones de vecinos de la región), y el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), entre otras.

Mientras, Distrito Castellana Norte lleva meses haciendo una fuerte campaña de comunicación con los vecinos de los barrios afectados, en aras de mostrar todas las mejoras que traería el proyecto, tanto en equipaciones, como a nivel económico. Han elaborado folletos sobre el mismo, así diversos publirreportajes en medios de comunicación como ABC, 20 Minutos y hasta el eldiario.es. También la creación de distintas mesas con con las asociaciones de vecinos y comerciantes de la zonas afectadas. DCN se construirá en unos 15-20 años por fases, y albergará cuatro zonas: un parque central, un área de negocios con una decena de edificios de gran altura similares a los que están frente al Hospital de La Paz, una zona residencial con unas 17 000 viviendas y un parque empresarial. La inversión promete más de 20 000 puestos de trabajo durante su construcción, y  más de 80 00 puestos de trabajos una vez terminado el proyecto.

Pero, con estas cifras ¿por qué decir no a la Operación Chamartín? El rechazo que la operación tiene entre gran parte de la ciudadanía viene quizá determinada por el de su propia naturaleza. Los promotores de Distrito Castellana Norte son el BBVA en un 70%, y la Constructora San José en un 30%. Todos sabemos que el BBVA es, no solo uno de los bancos más importantes de España, sino del mundo, pero ¿qué es la Constructora San José? Se trata de un pequeña constructora española que hasta el pasado diciembre, estuvo a punto de entrar en concurso de acreededores. Sus principales acreedores eran entonces, Banco Popular y el Fondo Värde Partners, este último denominado “mirlo blanco” por el diario ABC, ya que sería el que terminara rescatando a la compañía.

Y aquí es cuando a los vecinos les viene el recuerdo del 2008, el inicio de la crisis, con la triada banco-suelo-administración pública. El liberté, egalité y fraternité de este país.

¿Qué es el fondo Värde Partners? Con sede en Bloomington (Estados Unidos), Värde es uno de los llamados hedge fund o fondo de cobertura, también denominados fondos de alto riesgo. La actividad de este era conocida en nuestro país antes del rescate de San José, pues recientemente había comprado parte del negocio de tarjetas del Banco Popular, operación que se cerró en octubre del pasado año. Es decir, el Fondo Värde que se hacía control de la constructora San Jose, había adquirido parte de los activos del Banco Popular. En definitiva, casi el 100% de la inversión en el proyecto Distrito Castellena Norte es financiera. Y aquí es cuando a los vecinos les viene el recuerdo del 2008, el inicio de la crisis, con la triada banco-suelo-administración pública. El liberté, egalité y fraternité de este país. En otras palabras, especulación urbanística y corrupción. Comprar suelo a 3 para venderlo a 300.

Es por ello, que ante los acontecimientos del pasado viernes en el pleno del Ayuntamiento, donde se votó sobre el proyecto de unas viviendas de lujo en Nuevos Ministerios, y que salió adelante con los votos de PP, Ciudadanos, y la mayor parte concejales de Ahora Madrid, y en contra de seis concejales díscolos (entre ellos dos miembros de IU) y el PSOE, los vecinos del distrito Fuencarral-El Pardo tuvieran el temor de que la operación especulativa de la Operación Chamartín seguía en marcha. El concejal de este distrito, Guillermo Zapata (de Ganemos), decidió ante las presiones reunirse con los vecinos para abordar cómo había sido la votación del viernes, y del mismo modo, tranquilizar los ánimos respecto a la Operación Chamartín.

No solo eso, ese mismo día, José Manuel Calvo (de Podemos), concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, y responsable de urbanismo de la capital, en una entrevista al periódico digital eldiario.es anunciaba que «la operación Chamartín, en los términos en los que está planteada, había muerto”. Se reiteraba al día siguiente en unas declaraciones a la tertulia política Al Rojo Vivo en La Sexta, diciendo que aunque no cancelan la operación, van a replantear la operación con la creación de la mesa con los implicados. Calvo afirma que “con la edificabilidad actual que tiene concedido este lugar, la zona donde se iría a desarrollar esta operación, supone construir cincuenta torres como las que hay en la zona deportiva del Bernabéu”.

¿Cincuenta rascacielos? El proyecto original de Distrito Castellana Norte no contempla más de una decena, pero es que además es imposible la construcción de cincuenta rascacielos en los terrenos de la operación y con la financiación propuesta. Calvo reitera que el Ayuntamiento quiere cambiar la operación, pero en ningún momento cancelarla, pues es una oportunidad para la ciudad, para lo que se ha constituido una mesa con los afectados. Sin embargo, varias asociaciones vecinales contrarias al proyecto, así como la asociación ecologista Ecologistas en Acción no han sido invitadas a la misma. Calvo recordaba a Antonio Miguel Carmona, exportavoz socialista, con la obsesión de no poder decir no a este proyecto cuando lideraba el grupo municipal el pasado verano. Cuanto menos curioso.

El que aquí os escribe, que es vecino del distrito más afectado por la operación, el mencionado distrito Fuencarral—El Pardo, ha visto con sorpresa como el concejal Calvo ha alabado el proyecto com inversión en los últimos meses, siempre con la premisa de hacerle modificaciones. Del mismo modo, se han llevado a cabo iniciativas por parte de la Junta Municipal Fuencarral-El Pardo como los mapeos colectivos en colaboración con la empresa Paisaje Transversal el pasado octubre. La idea, recabar información sobre las necesidades de los vecinos y que se tendrían en cuenta para el plan definitivo. Pero, ¿por qué lleva esto a cabo una empresa y no el Ayuntamiento?¿estamos ante una acción de lobby encubierta por una organización «por el bien común» sin aparente ánimo de lucro?

Lo primero que hay que preguntarse es qué es Paisaje Transversal. Esta empresa, constituida en noviembre de 2013 como SLL (sociedad limitada laboral), aunque en su página web tenga actividad desde 2007, es el proyecto de tres estudiantes de arquitectura de la Univesidad Politécnica de Madrid. Así lo mostraban en un reportaje emitido en la Aventura del Saber, en TVE, en 2014. Uno de ellos, Jon Aguirre Such, apoderado de la empresa desde julio de 2014, como informa el Registro Mercantil. Jon Aguirre era el portavoz de Democracia Real Ya, organización impulsora del 15M. Sorprendente, cuanto menos.

¿Del 15M al “nuevo” urbanismo?

Lo más curioso de todo, es que el pasado día 23 de noviembre, la empresa amplio su capital de 3 000 a más de 65 000, y el día 27 recibía la adjudicación de un contrato del Ministerio de Industria por 28 000 euros para la implantación del método destino turístico sostenible en los municipios de Cazorla y Sigüenza. ¿Por qué amplia el capital esta empresa, sin aparente ánimo de lucro, que hace mapeos en las zonas afectadas por la futura Operación Chamartín? ¿Cómo es que uno de líderes del movimiento 15M, que tenía como bandera su lucha contra la corrupción es el apoderado de esta empresa? ¿Del 15M al “nuevo” urbanismo?

Pero con el crowdfunding, ¿estamos ante un «nuevo» tipo de fondo de cobertura?

Del mismo modo, sorprende la insistencia por parte del concejal José Manuel Calvo, de Podemos, en que la operación, que a los ojos de los vecinos y de cualquiera es puramente especulativa, salga adelante. Hay que recordar, que la formación a la que pertenece, ha sido implacable contra la corrupción de los partidos que denominan «viejos» desde su nacimiento. Ha sido la bandera de su discurso. Les acusan de estar al servicio de los bancos que los financian, y por eso optan por alternativas un tanto opacas como el crowdfunding (micromecenazgo) o microcréditos de gente. Ellos dicen que es transparencia. ¿Cómo de transparente es este método de financiación? Cuando un partido recibe un crédito de un banco, la ciudadanía puede conocer el acreedor del mismo. Pero con el crowdfunding, ¿estamos ante un «nuevo» tipo de fondo de cobertura?

España necesita no una nueva transición, sino una segunda transición que (…) ha de llevarnos a liberarnos a todos los españoles, seamos de izquierdas o de derechas, de esta dictadura de la mediocracia en la que vimos. (…) Necesitamos un estado que represente la pluralidad, la innovación, el talento y el trabajo de la sociedad de este país, por el que tantas mujeres y hombres han luchado durante siglos.

Hoy comienza la campaña electoral a las elecciones generales del 20 de diciembre, y sin lugar a dudas, no solo por el caso Bárcenas, la financiación de partidos dará que hablar. Del mismo modo, por  muchas cuestiones estamos ante unas elecciones decisivas. Parece que el cambio está por llegar. España necesita no una nueva transición, sino una segunda transición. Si la transición del 1978 nos libró de la opresión de las libertades individuales y colectivas, esta segunda transición bajo el reinado de Felipe VI, ha de llevarnos a liberarnos a todos los españoles, seamos de derechas o de izquierdas, de esta dictadura de la mediocracia en la que vimos, que tiene como único propósito perpetuar un sistema corrupto. España se lo merece. Necesitamos un estado que represente la pluralidad, la innovación, el talento y el trabajo de la sociedad de este país, por el que mujeres y hombres han luchado durante siglos.

 

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