Etiquetado: Manuela Carmena

Segunda Transición (ii): Madrid DF

Han pasado más de 100 días desde las elecciones, y seguimos sin gobierno. Parece que tras la Semana Santa se avista algún pequeño cambio en las negociaciones entres las autodenominadas fuerzas del cambio. Puede que éstas hagan posible un ejecutivo antes del próximo 2 de mayo. Mientras la élite política sigue debatiendo y el estado sigue descabezado, con un gobierno en funciones que sigue jugando a su ritmo fuera de prórroga, parecen inevitables determinadas reformas que se avistan necesarias desde hace años. Una de ellas es el estatus de capitalidad de la Villa de Madrid, algo que la actual alcaldesa, Manuela Carmena, ha reclamado en más de una ocasión.

Si bien en derecho comparado el estado autonómico actual se puede considerar un estado federal, en el papel está configurado como un estado federal imperfecto, y entre las imperfecciones está la situación de la capital. En la actualidad, los madrileños tenemos que cargar con los gastos añadidos de seguridad e infraestructuras, entre otros, que supone ser la capital del reino. Pero no sólo eso, factores como la especulación urbanística o la gentrificación que su sufre la ciudad por su posición, hacen, por ejemplo, que los madrileños vean incrementado sus gastos básicos, como el de la vivienda, así como una diáspora del centro al extrarradio de la ciudad.

Ciudadanos y PSOE llevan en su programa una reforma constitucional que haga posible una estructura federal del Estado. Esa reforma debería de dotar un estatus especial a la ciudad de Madrid, creando un distrito federal exclusivo, donde los habitantes de la misma no tengamos que cargar con los costes que generan la capitalidad, así como la implementación de medidas compensatorias como un incremento salarial, como ocurre en otras capitales del mundo, tales como Londres. Todo ello, si en la futura reforma se mantiene Madrid como capital del estado. Esperemos que sí, aunque con estos políticos nunca se sabe.

 

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Algo pasa en Ahora Madrid

Javier Olano

El pasado miércoles el pleno del Ayuntamiento de Madrid tumbó, con la abstención de Ahora Madrid, la moción de urgencia presentada por el PSOE, encabezado por Purificación Causapié, para que en el plazo de cuatro meses se cumpliera la Ley de Memoria Histórica aprobada en 2007 por el gobierno de Zapatero. ¿Algún votante o simpatizante de la candidatura municipalista entiende porque la formación se abstuvo para que no saliera adelante este trámite urgente?

El grupo municipal de Ahora Madrid había negociado la moción con los socialistas el día anterior, y fue durante el trascurso del pleno, cuando se tomó la decisión de absternerse. ¿La razón? Para Rita Maestre, la portavoz municipal se trataba de un acto electoralista del PSOE, y consideraban que el tema no debía de tratarse de forma urgente, sino debatiéndolo bien y con consenso.

¿El tema no es urgente? Desde que en 1975 muriera el dictador Francisco Franco hasta la actualidad, el callejero de Madrid mantiene más de cien homenajes a asesinos franquistas, todo pese a la existencia de la ley de Memoria Histórica, aprobada en el Congreso hace ya trece años. ¿Qué tema había que seguir debatiendo?¿Qué consenso había que tomar? ¿Alguien se imagina semejante situación en cualquier otro país europeo de nuestro entorno?

Sí, estamos en plena campaña electoral, y el PSOE lanzó un órdago. Díficil de rechazar por parte de la formación de Manuela Carmena, teniendo en cuenta su programa. Pero Ahora Madrid lo rechazó por considerar el movimiento poco oportuno. “Era electoralista”. ¿Y la decisión de abstenerse no lo era? ¿Acaso no traicionó Ahora Madrid sus principios simplemente por evitar la portadas de la derecha española con el titular “La alcaldesa de Podemos se carga el callejero de Madrid”? En fin, parece que una parte de Ahora Madrid arrastró a toda la formación por las próximas elecciones legislativas.

Pero esto no es todo. Cuando no estaba la ciudadanía repuesta de la incongruencia del gobierno municipal, el viernes asistimos a algo que ocurría por segunda vez en la formación: la división del grupo a la hora de votar en el pleno. La primera había sido en relación a Venezuela. El tema en cuestión era la aprobación de Plan Parcial para construir un complejo de vivienda de lujo en los terrenos del Taller de Precisión de Artillería, en la zona de nuevos Ministerios. En esta ocasión el plan se aprobó con la oposición de seis concejales de Ahora Madrid, dos de ellos de IU, y el grupo socialista.

La razón para votar en contra de estos seis concejales, al igual que los concejales del PSOE, es que se trataba de un proyecto especulativo. Y el proyecto lo es. La razón del resto de miembro de Ahora Madrid para votar a favor junto con Ciudadanos y PP: que se trataba la aprobación de un acto del gobierno (del popular encabezado por Botella), y que no aprobarlo podría acarrear demandas de los cooperativistas afectados. Votan a favor por “responsabilidad institucional”.

¿Responsabilidad institucional? Si leemos atentamente las razones de los seis concejales disidentes, la ley, y la situación del proyecto, se entiende que:

Los terrenos de la operación fueron vendidos a los cooperativistas por el Ministerio de Defensa, no por el Ayuntamiento de Madrid. Fue ahí donde se presentaron varios inversores, e incluso una inmobiliaria, Prometheus, se retiró del concurso no convencida por la situación legal de la finca. El Ayuntamiento no había hecho ninguna subasta. Cuando los compraron sabían perfectamente en que situación legal estaban esos terrenos, y la necesidad de aprobar un Plan Parcial por parte del Ayuntamiento para llevar a cabo el proyecto urbanístico que querían. Teniendo en cuenta esto, los cooperativistas no tienen más opción que demandar en todo caso al Ministerio de Defensa, por lo que los costes cuantiosos por posibles demandas para el Ayuntamiento no existen por ningún lado. Además los cooperativistas sabían lo que compraban y en que condiciones.

Es la aprobación del Plan Parcial en el pleno del viernes la que vincula y obliga legalmente al Ayuntamiento con los cooperativistas.

3º Hablamos de los cooperativistas como si fueran hermanitas de la caridad o un grupo de trabajadores, cuando lo que quieren es construir viviendas de lujo con una finalidad puramente patrimonial en una de las zonas más caras de la ciudad. Esto se llama inversores, o mejor dicho, especuladores.

El que va a demandar ahora al Ayuntamiento es Ecologistas en Acción. No parece algo muy congruente con el programa de la formación. Tampoco que la concejala Inés Sabanés, del partido “ecologista” Equo, estaba a favor de la operación.

5º Se ha llegado a decir, que el edificio que se va a tirar no está protegido. En cualquier caso, lo que parece lógico es que sea el Ayuntamiento el que decida cómo se ha de urbanizar, y no una entidad privada cuya única finalidad es especulativa. 

Parece que después de esta semana, Ahora Madrid debería de empezar a ser más congruente con su programa y no sé si tener responsabilidad institucional, o más responsabilidad social, y sobre todo, ver qué modelo económico y de ciudad están perpetuando bajo la excusa de la “herencia recibida”.